El reto aquí fue crear un sentido de comunidad respetando la pendiente natural del terreno. Cada plano fue estudiado para que las residencias fluyeran orgánicamente, conectando calles adoquinadas y áreas sociales, convirtiendo el desnivel en una ventaja estética y funcional.
El diseño de este acceso fue un ejercicio de mimetismo. Los planos buscaron integrar la estructura directamente con el entorno, utilizando piedra local y vegetación nativa. La ingeniería se centró en crear un pórtico imponente que se sintiera orgánico, no invasivo.
El plan maestro para este proyecto fue un diálogo con la historia. El diseño partió de la preexistencia de la capilla, creando nuevos volúmenes que respetan la escala y materialidad del lugar. Cada plano fue dibujado para crear un recorrido fluido entre lo antiguo y lo contemporáneo.
Este proyecto es una lección de optimización espacial. Con un terreno estrecho, el diseño se enfocó en la verticalidad. El plano distribuye la luz y la ventilación a través de patios y balcones estratégicos, apilando funciones para crear una residencia de lujo en un espacio compacto.
La clave de este conjunto fue la modulación. El plano se basa en un módulo residencial eficiente que se repite con variaciones sutiles. Esta estrategia de diseño permitió optimizar el proceso constructivo y, al mismo tiempo, crear una fachada con un ritmo arquitectónico limpio y ordenado.
El concepto de esta fachada nació en el plano. El diseño de las lamas verticales no es solo estético; es un elemento funcional de ingeniería. Fueron calculadas para controlar la ganancia solar y filtrar la luz, creando un interior privado y sereno sin sacrificar la iluminación.
Este diseño se concibió desde adentro hacia afuera. El plano estructural fue un desafío de ingeniería, diseñado para crear grandes claros, voladizos y paredes de cristal. El objetivo: disolver los límites entre el interior y el jardín, permitiendo que la luz natural definiera cada espacio.
Este proyecto requirió más que arquitectura; exigió una planificación urbana. El plano maestro fue diseñado para armonizar la eficiencia logística de gran escala con un parque público vibrante, asegurando que la funcionalidad industrial y el bienestar de la comunidad coexistieran desde el primer trazo.
El elemento definitorio de este proyecto es su cubierta estructural. El plano de ingeniería fue complejo: diseñar una pérgola masiva que pareciera ligera. Su función es crear un microclima confortable para las áreas comerciales al aire libre, filtrando el sol y unificando el espacio público.
La complejidad de esta estructura requirió un modelado BIM preciso. Los planos fueron diseñados para maximizar la eficiencia energética a través de su forma angular y la integración de extensos techos verdes. Cada terraza y patio interior fue planificado como un pulmón para el edificio.